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Historia

Reseña Historica de Colegio México

Historia01La historia de nuestro Colegio México empieza en 1901. El arzobispo D. Próspero M. Alarcón y Sánchez de la Barquera invita a los Hermanos Maristas a fundar una escuela en la capital. Prontamente nació el Colegio de San Luis Gonzaga,  El Colegio Francés Morelos (antecesor del Centro Universitario México).

El primero de diciembre de 1934, el General Lázaro Cárdenas tomó posesión de la presidencia de la República, de inmediato emprendió con energía la implantación de la educación socialista en todo el país. A los maestros de las escuelas oficiales se les exigió una declaración ideológica, en la cual, después de manifestarse dispuestos a difundir los postulados y principios del socialismo que sustentaba el gobierno nacional declaraban categóricamente; que no profesaban la religión católica ni ninguna otra, que combatirían por todos los medios las maniobras del clero católico y demás religiones, y que no practicarían acto de culto interno ni externo de la religión católica o de cualquier otra religión.

De inmediato en 1935, los maestro católicos, empezaron a organizase junto con los padres de familia en las llamadas “escuelas-hogar”. En éstas se reunían diez o veinte niños o niñas en un local para impartirles las clases o bien se organizan en una “academia libre” en la que se simulaba exclusivamente la enseñanza comercial, de lenguas extranjeras, o de arte (dibujo, pintura, música, canto, corte y confección, cocina, repostería, etc.).

Desde mediados del mes de diciembre de 1934, corrió el rumor de que tanto las escuelas primarias como las secundarias de los Hermanos Maristas no abrirían las puertas el año siguiente.

La Vida en los Grupos Escolares Clandestinos

De esta época el Hermano Reynaldo Herrera escribe:

Una vez que se encontró el modo de seguir atendiendo a la niñez Mexicana. A los “centros escolares”, iban llegando poco a poco los alumnos con algún libro o cuaderno oculto bajo el sweater o la camisa. Los chiquitines eran dejados por sus mamás o por sus niñeras en la esquina o a una distancia prudente.

En la mayoría de las casas el aula era una recámara, el comedor, la cochera o hasta el sótano o el cuarto de los criados. El mobiliario consistía en pizarrón plegadizo, unas cuantas sillas y algunas mesas corridas que ocupaban todo el espacio disponible. (Si el local era además grupo scout, los muebles y la ornamentación variaban: banderolas, colecciones de nudos, lemas alusivos, banderines, código Morse, etc.; algunos grupos llegaron a tener mesas de ping pong para los recreos, los más modestos se contentaban con juegos de damas chinas, dominó, coyote, loterías, etc.)

Terminada la clase, dejábamos salir a los alumnos distanciadamente y con precaución, para no llamar la atención y sobre todo para despistar a la policía que nos podría deparar un trago amargo “en la sombra”.

Una vez por semana nos dábamos el lujo de citar a los niños en el parque España o en le bosque de Chapultepec, donde pasábamos una mañana de campo jugando en los prados o visitando los animales del zoológico.

Algunas veces los grupos tenían que cambiar de domicilio de un día para otro, durante la noche generalmente, a causa de alguna denuncia o porque los dueños del local temían que se les fuera a expropiar la propiedad por alojar en él una escuela en donde se impartía la enseñanza religiosa. Los alumnos eran advertidos para que al día siguiente se dirigieran al nuevo centro.

Al fin del año se tomaba una fotografía del Grupo de alumnos para constancia y recuerdo y se procedía a entregar solemne la boleta de calificaciones en cada uno de los Centros, ante la presencia del Sr. Director.

Entre los domicilios que alojaron grupos podemos citar los de familia García Olvera en la Calle de Guanajuato 122, la casa del Sr Fernando Lascurain en Durango 210,  las de Jalapa 144, Córdoba 91, Tabasco 144, Tonalá 44 D, Chihuahua etc.

NACE EL COLEGIO MÉXICO.

Historia02Para 1937, la situación escolar comenzaba a cambiar. Los alumnos que asistían los grupitos iban en aumento de tal suerte  que ya resultaba imposible seguir ocultándolos. El 18 de octubre de ese año, el H. Leonida, Provincial en esas fechas, escribía a los Hermanos:

“Atendemos en la capital a un 500 alumnos de primaria en grupos clandestinos, distribuidos casi por mitad en dos sectores, la Colonia Roma y la Colonia San Rafael. Uno de estos grupitos, el de la CALLLE DE LAS ARTES (hoy Antonio Caso) que es una verdadera escuela, fue denunciado a fines de agosto. Temíamos que se presentara la policía a clausurarlo de un momento a otro, pero las autoridades escolares se contentaron con enviar una invitación escrita al director, Hermano Eugenio Cenoz para que solicitara la incorporación de la escuela en un plazo de 15 días…”

En la circular del 6 de febrero de 1938, refiere a los Hermanos que después de superar muchas dificultades reobtuvo la incorporación en condiciones aceptables.

Al contar con la incorporación de la primaria, el Sr. Cenoz se dio a la tarea reconseguir locales amplios para albergar a los alumnos. En vista del numeroso alumnado, se pensó en organizar dos secciones de primaria, respetando la ubicación de los antiguos colegios. Por lo tanto en la Calle de Córdoba No 45 se alojó a los alumnos de la Colonia Roma, y en un edificio grande que se levantaba en la esquina de las calles de Sullivan y Sadi Carnot No 121, a los que acudían de las colonias de San Rafael y de Santa María la Ribera, en este último local se pudieron acomodar 12 grupos escolares, y los jardines se transformaron en patios de recreo.

 

Posteriormente se asignó un nombre a las nuevas primarias. Algunos sugerían el nombre de “Nueva España”, otros que “Anáhuac” pero la mayoría se inclinó por el de COLEGIO MÉXICO. En 1938 el alumnado de las dos secciones llegó a 700 alumnos.

LOCAL DE MÉRIDA 50 Y MÈRIDA 33.

Ante la creciente demanda de inscripciones, el local de Córdoba 45 fue insuficiente para tantos alumnos. Pronto se vio la necesidad de buscar otro más amplio. Felizmente en la cercana calle de Mérida, en el número 50, se encontró un amplio edificio rodeado de espaciosos jardines que satisfacían las necesidades del momento.

Adquirido el local, y hechas las adaptaciones debidas, el 7 de abril de 1940 se llevó a cabo la solemne  bendición del local. El edificio alojó no solamente a los alumnos de primaria, sino también a un grupo de 1ro de secundaria.