Elegir una escuela para nuestros hijos siempre es una decisión profunda. No solo se trata de planes académicos o instalaciones, sino del tipo de personas que queremos formar para el futuro. En un mundo que cambia con rapidez, la educación con valores se vuelve más necesaria que nunca.
De cara a 2026, la educación Marista sigue siendo una respuesta sólida y vigente para acompañar a niñas, niños y jóvenes en su desarrollo integral, poniendo a la persona en el centro del aprendizaje.
Educar con valores que trascienden el aula
La educación Marista se distingue por formar estudiantes no solo en conocimientos, sino en valores humanos y sociales que los acompañan toda la vida. Principios como el respeto, la solidaridad, la responsabilidad y la empatía no se enseñan únicamente con palabras, sino a través de la experiencia diaria dentro de la comunidad escolar.
En el Colegio México Roma, estos valores se viven en el trato cercano, en el trabajo colaborativo, en el acompañamiento constante y en la construcción de un ambiente seguro y respetuoso para todos.
Acompañamiento cercano en cada etapa
Uno de los pilares de la pedagogía Marista es el acompañamiento. Cada estudiante es visto como una persona única, con talentos, retos y ritmos propios. Esto permite brindar una atención más humana, cercana y consciente, fortaleciendo la confianza, la autoestima y el sentido de pertenencia.
Este enfoque resulta clave en un contexto donde las infancias y juventudes enfrentan nuevos desafíos emocionales, sociales y académicos. Educar con cercanía es también educar con responsabilidad.
Formación integral para el presente y el futuro
La educación Marista no está peleada con la innovación. Por el contrario, integra el desarrollo académico, tecnológico y formativo con una base sólida en valores. Preparar a los estudiantes para 2026 implica enseñarles a pensar de forma crítica, a adaptarse a los cambios y a actuar con ética en cualquier entorno.
En el Colegio México Roma, el aprendizaje se concibe como un proceso integral que combina conocimiento, habilidades y valores, ayudando a los alumnos a construir un proyecto de vida consciente y con sentido.
Comunidad, servicio y compromiso social
Educar en valores Maristas también significa formar ciudadanos comprometidos con su entorno. El servicio, la solidaridad y la conciencia social son parte fundamental de esta visión educativa, fomentando que los estudiantes comprendan la importancia de contribuir positivamente a su comunidad.