Cuidar el agua, evitar el desperdicio, respetar las diferencias, ayudar a los demás o participar en el cuidado de nuestro entorno pueden parecer acciones pequeñas. Sin embargo, detrás de ellas existen aprendizajes capaces de preparar a niñas, niños y adolescentes para comprender algunos de los grandes desafíos del mundo actual.
Ese es también el propósito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): invitarnos a reconocer estos desafíos y comprender que construir un futuro mejor requiere la participación de todos.
En el Colegio México Roma, esta mirada encuentra un vínculo especial con nuestra formación marista: educar personas conscientes de su entorno, solidarias y capaces de poner lo que aprenden al servicio de los demás.
¿Qué son los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible?
Los ODS forman parte de la Agenda 2030, adoptada por los Estados miembros de las Naciones Unidas en 2015. Son 17 objetivos y 169 metas que abordan desafíos sociales, económicos y ambientales y buscan avanzar hacia un mundo más justo, sostenible y pacífico.
Los 17 objetivos son: Fin de la pobreza; Hambre cero; Salud y bienestar; Educación de calidad; Igualdad de género; Agua limpia y saneamiento; Energía asequible y no contaminante; Trabajo decente y crecimiento económico; Industria, innovación e infraestructura; Reducción de las desigualdades; Ciudades y comunidades sostenibles; Producción y consumo responsables; Acción por el clima; Vida submarina; Vida de ecosistemas terrestres; Paz, justicia e instituciones sólidas; y Alianzas para lograr los objetivos.
Aunque cada uno aborda un reto diferente, todos nos recuerdan algo fundamental: las decisiones que tomamos hoy también influyen en el mundo que recibirán las próximas generaciones.
Aprender a pensar, pero también a actuar
En el Colegio México Roma entendemos que una educación para la vida no consiste únicamente en adquirir conocimientos, sino también en aprender qué podemos hacer con aquello que sabemos.
Cuando un alumno identifica un problema, investiga sus causas, escucha otras perspectivas y propone alternativas, desarrolla pensamiento crítico, autonomía, responsabilidad y capacidad para tomar decisiones.
Por eso, acercarse a los ODS permite conectar el aprendizaje con situaciones reales y ayudar a nuestros alumnos a comprender que también pueden participar en la transformación de su entorno.
Incluso uno de ellos, el ODS 4: Educación de calidad, contempla que los estudiantes desarrollen conocimientos y habilidades relacionados con el desarrollo sostenible, los derechos humanos, la igualdad, la cultura de paz y la ciudadanía mundial.
Para nosotros, este aprendizaje encuentra además un sentido profundamente marista: formar personas que no solo comprendan su realidad, sino que aprendan a relacionarse con ella desde la solidaridad, la fraternidad, el respeto y la responsabilidad.
La transformación también comienza en lo cotidiano
Los grandes desafíos que plantean los ODS pueden parecer lejanos, pero muchos de los cambios que proponen comienzan con decisiones que forman parte de nuestra vida diaria.
Usar responsablemente el agua, evitar el desperdicio, cuidar los espacios comunes, respetar las diferencias o pensar en las necesidades de otras personas son acciones sencillas que permiten llevar el aprendizaje más allá del colegio.
Por eso, una parte importante de la formación consiste en ayudar a los alumnos a comprender que lo aprendido también puede reflejarse en la manera en que actúan en casa, conviven con otros y toman decisiones en su día a día.
En el Colegio México Roma, buscamos que los valores y aprendizajes desarrollados en el aula encuentren sentido en la vida cotidiana. Así, cada alumno puede descubrir que transformar su entorno no siempre comienza con una gran acción, sino con la conciencia de que lo que hace también puede contribuir al bienestar de los demás.
De los ODS a ser Constructores del Bien Común
Aquí encontramos una conexión especial entre los 17 ODS y una parte esencial de nuestra propuesta educativa: formar Constructores del Bien Común.
Esto significa enseñar a nuestros alumnos a mirar más allá de sí mismos, reconocer las necesidades de quienes los rodean y comprender que sus conocimientos, capacidades y decisiones también pueden ponerse al servicio de los demás.
Por eso, acercarlos a los ODS no significa únicamente enseñarles 17 objetivos. Significa ofrecerles oportunidades para observar su realidad, hacerse preguntas, desarrollar criterio, colaborar y descubrir que también pueden generar cambios desde sus posibilidades.
A lo largo de los años, distintas generaciones del Colegio México Roma han participado en experiencias relacionadas con estos objetivos. Las actividades cambian y nuestros alumnos crecen, pero permanece una misma intención educativa: educar para comprender, participar y construir.
Porque, siguiendo el espíritu de la educación marista, buscamos formar niñas, niños y jóvenes preparados académicamente, pero también conscientes de que aquello que aprenden puede tener un propósito más grande.
Educar para el futuro es brindarles conocimientos, valores y herramientas para participar en el mundo que ayudarán a construir.
Y en el Colegio México Roma, eso también significa aprender a ser Constructores del Bien Común.